sábado, 11 de julio de 2009

Sobre un día cualquiera


Publicado por: Gabriela Sáenz



Estar rota es un suspiro,

Un aliento

Sólo viento y su caricia:


¡Estar rota es estar viva…!


Y estoy viva y nada me consuela por ello;

morir resulta ser sueño

en donde sólo tus ojos reinan.


Estar viva es saber que mi nombre

es también el tuyo y que nunca

estuve sola.

Es suave en su aliento y

su perfume jazmines;

su néctar miel que escurre pegajoso

de afanes y en las gotas de tu sudor.

Es ése te amo que frágil

emana de tus ojos peregrinos,

y su luna,

fraguada en soledades compartidas:

es saberte y que me sepas a río,

a Espera,

a dulce Espera.


(Estar viva es morir un poco

en el beso que no te he dado

y estar cierta que mis labios migran

tenues hasta tu playa...

quizá.

Quién lo sabe

¿Quién sabe algo?)


Estoy rota

-ahora puedo decirlo

con absoluta franqueza-

¡pero más viva que nunca...!




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