
Inaguró el 25 de Junio y permanece hasta el día 3 de Agosto. GALERIA REGIA Abasolo 951 esq. con Mina, Barrio Antiguo.


Inaguró el 25 de Junio y permanece hasta el 31 de Agosto.
Comunicado Núm. 683
*** El filósofo, ensayista y poeta recibió este miércoles 24 la Medalla de Oro de Bellas Artes, en el contexto de sus 70 años de vida.
***“No me he jubilado, sigo trabajando”, dice en entrevista con Conaculta el actual director de Siglo XXI Editores
Tras diez años de la publicación de Elogios de la luz y de la sombra, Jaime Labastida vuelve a la poesía. “Regresaron los demonios”, señala el poeta, filósofo y ensayista al revelar que ya cuenta con un cuerpo importante de poemas que podría dar a conocer próximamente.
Con esa energía creativa Jaime Labastida (Los Mochis, Sinaloa, 1939) recibirá este miércoles 24 de junio un homenaje por sus 70 años de vida que le han organizado Conaculta y el Instituto Nacional de Bellas Artes. Durante dicha celebración se le hará entrega de la Medalla de Oro de Bellas Artes y se realizará una mesa de discusión con la participación de sus amigos Adolfo Castañón, Ernesto de la Peña y Miguel León-Portilla.
A principio de este año, Jaime Labastida fue reconocido con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2008, uno más en su larga lista de galardones que porta con orgullo y a la vez con modestia. “Ayer mismo conversé por teléfono con José Emilio Pacheco y me decía que no podía rehusar los homenajes porque le parecería una grosería hacerlo. Yo coincido en ello, no busco los homenajes pero los acepto cuando me los ofrecen, y por fortuna han sido pocos”.
Poeta, ensayista, filósofo, periodista y editor, Jaime Labastida se revela en entrevista como un ser afortunado. “La vida ha sido muy generosa conmigo. Gozo de salud, estoy en condiciones de rendir todavía varios años más, no sé cuantos, pero en buenas condiciones; trabajo de manera constante en diversos espacios de la cultura, no solamente como escritor al servicio de la palabra sino como director de Siglo XXI Editores.
“Pertenezco a varios organismos de carácter cultural, particularmente me enorgullece formar parte de la Academia Mexicana de la Lengua, donde mis compañeros me eligieron como director adjunto de la misma; formo parte y presido desde hace cuatro años El Colegio de Sinaloa, una institución académica de primer nivel en mi estado natal, hecha a semejanza de El Colegio Nacional.
“Formo parte también, en mi estado, de la Comisión del Bicentenario, hemos propuesto algunos proyectos que han sido aceptados y están en proceso de formación. Es decir, la vida es generosa conmigo, tengo hijos que me han dado satisfacciones; la relación amorosa con mi mujer es magnífica; agradezco haber tenido los padres que tuve, que me formaron con principios sólidos que no he abandonado; llevo una espléndida relación con mis hermanos, ¿Qué más puedo pedir? No me quejo”.
A pesar de que Labastida pertenece a múltiples asociaciones profesionales y académicas, argumenta que recibir la Medalla de Oro de Bellas Artes reviste un significado especial en su carrera. “En este caso me da una enorme satisfacción porque yo trabajé en el Instituto Nacional de Bellas Artes durante poco más de ocho años, y que tiempo después me reconozcan en lugar de ser un apestado en la memoria, pues me llena de satisfacción, quiere decir que no solamente por mi trabajo como escritor, sino que quizá mi trabajo mismo en el Instituto no fue del todo negativo”.
Sin embargo, celebra los 70 años como cualquier otro aniversario, pues asegura que, como decía Jorge Luis Borges, no hay por qué tener admiración por el sistema métrico decimal. “Setenta años es lo mismo que cumplir 68 o 69 si es que uno está en buenas condiciones. Yo conozco a amigos y a algunos alumnos míos que a los 50 años estaban ya jubilados, pero yo, como dice nuestro querido amigo Alí Chumacero, soy pobre y de familia numerosa, tengo que trabajar. Yo no me he jubilado, sigo trabajando”.
Aunque ha incursionado en distintos géneros literarios, Jaime Labastida acepta que hay uno al que le guarda un profundo respeto: la poesía. “Cuando algo está bien escrito y me hace sentir satisfecho no importa el género que sea. Si escribo un poema que me satisfaga, correcto; si escribo un ensayo en donde planteo algo que me parezca novedoso o digo algo diferente a lo que normalmente se ha dicho, también me satisface.
“En este sentido, el género no me importa, pero si quiero decir que tengo un gran respeto por la poesía. Es un género increíblemente difícil. Yo no soy un poeta que escriba de un golpe. He conocido poetas que escriben y luego no quieren borrar, como un gran amigo y maestro mío, Agustí Bartra, quien me reprochaba que yo le mostrara diferentes versiones de un poema con diferencia de días”, relata el entrevistado.
Su proceso creativo en el campo de la poesía, dice Labastida, es bastante singular. “No sé por qué razón me ocurre que después de publicar un libro de poesía pasan meses, si no es que años, sin que escriba ni siquiera un verso. Y luego, después de varios años de silencio, vuelve la poesía a mí y en un año escaso escribo 15 o 20 poemas. Y me está sucediendo en este momento, después de 10 años de la publicación de Elogios de la luz y de la sombra, a partir de un viaje que hice a China, empecé a escribir poesía y continúo haciéndolo”.
Integrante del grupo literario La Espiga Amotinada –junto a Óscar Oliva, Eraclio Zepeda, Jaime Augusto Shelley y Juan Bañuelos–, Jaime Labastida ha recibido el Premio de Poesía Jaime Sabines (1980), el Premio Internacional de Poesía Ciudad de la Paz (1981), el Premio José Fuentes Mares (1987), el Premio Nacional de Periodismo (1992), el Premio Xavier Villaurrutia (1996) y el Premio López Velarde (2007), entre otros.
Como editor y miembro de una generación fundamental en las letras mexicanas, Labastida asegura que percibe un muy buen panorama para la literatura en México. “Está surgiendo una gran cantidad de buenos escritores. En la época que nosotros empezamos a escribir casi no había editoriales en el país. Después de los años 60 surgieron varias editoriales y ahora hay muchas más. Por eso no tengo ningún temor por lo que va a pasar con la literatura mexicana.
“Ahora hay muy buenos poetas y narradores. Quizás en el campo del ensayo es donde estemos un poco cojos, hay estupendos investigadores, pero tengo la impresión de que muchos de ellos hacen trabajos inmediatos para ser publicados en revistas, falta quizá la idea de una investigación de largo aliento”, concluyó.
El homenaje se llevó a cabo este miércoles 24 de junio, a las 19 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. Participaron Adolfo Castañón, Ernesto de la Peña y Miguel León-Portilla.
El Grupo Literario Canto Rodado de Reynosa y el Grupo Literario Voces del Rio de McAllen, Texas, han tenido a bien convocar a todos los escritores y estudiantes radicados en Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Texas al VI Encuentro de Literatura Voces en la Frontera Tamaulipas-Texas que se llevará a cabo los días 12 y 13 de Junio en la ciudad de McAllen, Texas bajo las siguientes bases:
1.- Contribuir a la difusión de la literatura escrita en español, que durante los últimos años se ha desarrollado en los estados vecinos de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Texas.
2.- Los textos participantes serán en tres categorías: cuento, poesía y ensayo, que no excedan de cinco cuartillas.
Programa de Actividades:
Viernes 12 de Junio de 2009.
17:00 horas Recepción y registro de participantes.
17:30 horas Inauguración.
17:30 horas Lecturas abiertas al público.
19:30 horas Inauguración: Exposición de carteles de películas del Santo y fotografías.
(La exposición permanecerá del 8 al 13 de Junio).
20:00 horas Homenaje: El Santo: 25 Aniversario luctuoso.
20:30 horas Presentación de libros y revistas.
22:00 horas Ambigú.
Sábado 13 de Junio de 2009.
9:00 horas Lecturas abiertas al público.
12:30 horas Ambigú.
13:00 horas Mesa Redonda: La Literatura en esta frontera.
14:00 horas Presentación de libros y revistas.
15:00 horas Clausura y comentarios finales.
Las Actividades del Encuentro se desarrollarán en el Auditorio de Palm View Community Center ubicado en 3401 Jordan Esq. Con Ware Road en McAllen.
Publicado por: Gabriela Sáenz
Vik Muniz es un creador Brasileño contemporáneo nacido en la ciudad de Sao Paulo y residente actual de Nueva York. Pertenece a una generación de artistas que han logrado conferir a la fotografía la calidad de arte objeto, al margen de la realidad cotidiana; incluso histórica. Muniz es un observador del espectador: goza de retarlo y confundirlo, al ver como éste se aleja y se acerca para descubrir nuevos elementos de uso cotidiano que dan forma a sus particulares formas de hacer paisaje y retrato. Su obra ha sido presentada en los museos más importantes del mundo y actualmente exhibe “Reflex” en el Museo de Arte (MASP) de Sao Paulo.
Vik, a maior retrospectiva do artista plástico e fotógrafo paulista Vik Muniz, chega ao MASP – Museu de Arte de São Paulo, no dia 24 de abril, impulsionada por números surpreendentes. Durante os dois meses em que permaneceu em cartaz no MAM-RJ, a exposição recebeu nada menos que 48 mil visitantes. Mais impressionante do que os números, entretanto, foi a abrangência do público que a conferiu. Internos de instituições psiquiátricas, catadores de lixo, gente do mercado de arte, detentos de Bangu, jovens do Complexo do Alemão e da Cidade de Deus desfilaram, ao lado de estudantes de escolas públicas e de uma representação maciça da classe média carioca, diante das cerca de 200 imagens que compõem as 131 obras da mostra.
“`Vik` se tornou um fenômeno de comunicação”, impressiona-se Leonel Kaz, responsável pela vinda da exposição ao Brasil. “Raramente um artista contemporâneo provocou neste país uma mobilização desse porte, aproximando o grande público da grande arte. Isso se deve, por um lado, à mágica da obra de Vik; por outro, a uma montagem compreensível que permitiu a cada visitante exercer a sua própria liberdade do olhar.
"Para os críticos, pesa ainda o fato de que a arte de Vik permite diversos níveis de leitura e compreensão, desde o apenas imagético até as elaboradas e sofisticadas referências estéticas e intelectuais que a sustentam.
“Procuro fazer um trabalho que agrade de uma criança como minha filha a um graduado de Harvard”, confirma Vik. “Minha intenção inicial é conseguir uma reação física do espectador, atraí-lo, cativá-lo. A partir do momento em que consigo isso, posso comunicar a informação que quero passar. Meu sonho é mudar a forma elitista com a qual a arte é encarada. Não acredito na separação entre o popular e o inteligente, como se fossem coisas antagônicas.